En un mundo de cambios constantes y competencia global, las
organizaciones de desarrollo de software son presionadas a alcanzar mayor
eficiencia con menores costos. Para poder lograr este objetivo, es necesario
adoptar una forma de trabajo que permita entender, controlar, comunicar,
mejorar, predecir y certificar el trabajo realizado.
Los procesos de software son creados
por ingenieros, buscando lograr un balance efectivo entre la productividad, la
calidad, la armonía organizacional y por tanto la competitividad. La industria
de software requiere de la capacidad ingenieril para pensar en sus procesos,
puesto que éstos definen la máquina productiva de software.
Los estándares establecen los diferentes procesos implicados a la hora
de desarrollar y mantener un sistema desde que surge la idea o necesidad de desarrollar
las aplicaciones hasta que éstas se retiran de explotación. Sin embargo,
ninguno impone un modelo de procesos concreto (modelo de ciclo de vida) ni cómo
realizar las diferentes actividades incluidas en cada proceso, por lo que cada
empresa deberá utilizar los métodos, técnicas y herramientas que considere
oportuno.
Por su naturaleza, los modelos son simplificaciones; por lo tanto, un
modelo de procesos del software es una simplificación o abstracción de un
proceso real. Podemos definir un modelo de procesos del software como una
representación abstracta de alto nivel de un proceso software. Cada modelo es
una descripción de un proceso software que se presenta desde una perspectiva
particular. Alternativamente, a veces se usan los términos ciclo de vida y
Modelo de ciclo de vida.
Cada modelo describe una sucesión de fases y un encadenamiento entre
ellas. Según las fases y el modo en que se produzca este encadenamiento,
tenemos diferentes modelos de proceso. Un modelo es más adecuado que otro para desarrollar
un proyecto dependiendo de un conjunto de características de éste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario